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Grupos de Familias 

En la parroquia de la Resurrección de Tumaco (Nariño), nacieron unos grupos de familias entre los años 2008 y 2012. La diócesis de Tumaco tomó esta línea pastoral en los años 2006-2007 y la comunidad de misioneros combonianos la está poniendo en práctica en los barrios de la parroquia que tienen encomendada.

Por P. Miguel Tondi

 

La comunidad comboniana esta comprometida con la prioridad pastoral de la diócesis de Tumaco: la promoción de pequeñas comunidades o, como se llaman aquí, “grupos de familias”. Se trata de fomentar encuentros entre vecinos donde se comparte la vida y la Palabra de Dios. El esquema es muy sencillo: una oración de entrada, cantos, un hecho de vida, un texto bíblico para iluminar el hecho sobre el que se está reflexionando, y, para terminar, un compromiso personal o comunitario.

La parroquia de la Resurrección está conformada por dos zonas pastorales. En la zona del Pindo han nacido once grupos y en la zona del barrio Nuevo Milenio funcionan otros seis grupos.

¿Quiénes pertenecen a estos grupos de familias? Son gente sencilla, pobres, muchos no saben leer y escribir; en algunos grupos participan jóvenes junto a los adulto y, a veces, también niños

Los barrios en que los que estos grupos han nacido y se han desarrollado son mayoritariamente invasiones y en ellos se nota bastante inestabilidad y violencia.

Encuentros

Cada grupo de familias escoge un día y hora para los encuentros y se reúnen semanalmente.

Los líderes de cada grupo del  barrio Nuevo Milenio se reúnen los miércoles y los del Pindo se reúnen los sábados para preparar el tema o, como se dice aquí, “el hecho de vida”.

Los encuentros duran una hora o algo más y se canta, se lee, hay dinámicas, se ora, se comparte y, finalmente, se toma un compromiso. Los grupos tienen también una alcancía para recoger fondos que, cuando es necesario, se usan para cumplir los compromisos adoptados en el grupo, por lo general actividades a favor de los más necesitados.

Lo central de los encuentros es el hecho de vida, que nos tiene abiertos y atentos a lo que está pasando en las personas, en la familia, en el barrio, en la ciudad de Tumaco, en la Costa Pacífica Nariñense, en Colombia y en el mundo. Los líderes preparan el hecho de vida, además de dos o tres preguntas para ayudarnos a reflexionar y  compartir. Este momento se puede llamar el “ver”.

Luego se busca un texto bíblico, posiblemente del Nuevo Testamento que tenga alguna relación con el hecho de vida y que lo ilumine desde la Palabra de Dios. También se preparan unas preguntas. Este momento se puede llamar el “juzgar”.

El hecho de vida y el texto bíblico nos pueden invitar a un compromiso personal, familiar, social o eclesial. Sería el “actuar”.

Cuatro pilares

Los grupos de familias nos ayudan a vivir el GLOCAL, es decir a encontrar en nuestra vida un equilibrio entre lo global (mundo en que vivimos) y lo local (yo-familia-barrio).

En la Iglesia hay muchos movimientos, organizaciones, equipos, congregaciones, institutos, etc., pero tiene una absoluta necesidad de grupos de familias o pequeñas comunidades cristianas de base.

Una diferencia muy importante que hay entre cualquier grupo eclesial y los grupos de familias es que esos grupos están compuesto por personas que vienen de lugares diversos y, a veces, distantes entre sí; los grupos de familias, por su parte, deben estar formados por personas que viven en la misma cuadra o calle, no más allá del barrio.

Los grupos de familias buscan vivir la Palabra de Dios y hacer realidad concretamente y con creatividad, en el hoy día, el texto de los Hechos de los Apóstoles 2, 42-47, en el que se encuentran cuatro pilares:

“Eran asiduos a la enseñanza de los apóstoles”. La asiduidad a la enseñanza de los apóstoles se hace realidad y se sigue en los encuentros semanales, a pesar de muchas dificultades y de lo enredado que está la vida en Tumaco. También la Biblia ha entrado más en los hogares y se ha hecho más familiar en estos últimos años.

“A la convivencia fraterna”. Es el segundo pilar que se intenta practicar. La convivencia fraterna se nota en los momentos de fiesta de cumpleaños de los miembros de los grupos y en las salidas a la isla del Morro u otros lugares para fomentar la integración del grupo y entre los distintos grupos de familias de la parroquia. Además, los grupos muestran su fraternidad hacia el resto de la población con sus compromisos sociales, como, por ejemplo, la mejora de las pequeñas casitas de los pobres en estos barrios.

“La fracción del pan”. Es otro pilar fundamental de los grupos de familias. Cada grupo puede pedir una Misa de grupo mensual que se celebra en la misma cuadra. También celebramos la Eucaristía en las casas donde ha fallecido un miembro del grupo.

Aún hay buena parte de los miembros de los grupos de familias que no celebran el día domingo, o lo hacen de vez en cuando. Queda como un desafío el mejorar la unidad entre los grupos de familias y los demás fieles de la parroquia.

Por último, “las oraciones” son fundamentales en los encuentros de los grupos. En ellos se subrayan dos aspectos de la oración comunitaria: el agradecimiento al Dios de la vida, que se hace al inicio del encuentro, y las peticiones, que tienen lugar al final. Al aprender a orar, en los grupos de familias se han generado muchas oportunidades para entrar en los hogares con el objetivo de bendecir a las familias y visitar a los enfermos.

Le doy gracias al Señor por estar aquí en Tumaco, en estos barrios donde he aprendido y sigo aprendiendo mucho de la gente y de los grupos de familias; ellos me están ayudando a vivir al estilo de Jesucristo.

 

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