Misioneros Combonianos - Colombia

PACTO COMBONIANO-COMPROMISO 1

Educar para la Vida, el Amor y la Salud

Este mes estudiaremos y profundizaremos el punto 1 del Pacto Comboniano en la Casa Común. Tres momentos están dirigidos a motivar y ayudar en la dirección: a) Formación y estudio; b) Testimonio; c) Caminos de acción/compromiso.
Los Misioneros Combonianos en el continente americano, en profunda comunión con las intuiciones y compromisos del Sínodo de la Amazonia y el Pacto de las Catacumbas, durante el Concilio Vaticano II, prepararon a principios de 2020 un Pacto Comboniano para la Casa Común.
La pandemia de coronavirus ha llegado, en estos tiempos de fragilidad e incertidumbre, para desafiar el estilo de vida de la humanidad y la misión de la Iglesia. Es aún más necesario avanzar en los compromisos de este Pacto, inspirado en el paradigma de la Iglesia Ministerial (Pacto Comboniano, 3).
Tras la presentación del viaje que se realizará durante este año de 2020, realizada en abril, venimos ahora a proponer la primera etapa del viaje. Nuestras presencias misioneras pueden valorar más o menos las propuestas y provocaciones del Sínodo para la Amazonia. Entonces pongamos el pie en el suelo.
Encarnar en nuestras parroquias y presencias misioneras una iglesia profética y samaritana, en la que los hombres y mujeres laicos tengan un papel protagonista en la diversidad y complementariedad de los ministerios.
Presentamos a continuación tres momentos distintos, con la intención de despertar el interés y poder motivar a las personas y comunidades a profundizar en el tema de cada mes:
a) Formación y estudio
b) testimonio concreto
c) Propuestas de acción

- a) Sección de Capacitación
¿Por qué es importante una Iglesia Ministerial?
- porque la Iglesia no está compuesta por sacerdotes y obispos, que "tienen" algunos colaboradores laicos (visión clericalista antes del Concilio Vaticano II)
- porque todos los bautizados están llamados al servicio ministerial, todos tienen la misma dignidad y se complementan entre sí
- porque el ministro y el ministro actúan en nombre de la comunidad en diversos servicios para hacer presente el Reino de Dios en la sociedad (LG 11 y 12).
Usando palabras del Evangelio, podemos organizar estos servicios en cuatro áreas principales:
1. servicios que cuidan de la comunión en la comunidad (koinonia);
2. servicios que ayudan a la comunidad a rezar y a celebrar la vida (leitourgya);
3. servicios de atención a los necesitados y a una sociedad sin exclusiones (diaconía);
4. servicios que atestiguan y anuncian la resurrección de Jesús (martirio).
Sugerencia para la profundización: Directrices CNBB-Doc 109 (diapositivas 29, 35, 38-40, 49-50, 77-ss =>http://mitrascs.com.br/uploads/Downloads/ad406e18d80ea3f46737a03e492c6f21.pdf

- b) Sección de testimonios
¿Qué es una parroquia ministerial?
Es una red de comunidades cristianas fuertemente arraigadas en el territorio, que conocen las necesidades concretas de la vida de la gente y responden a ellas con diversos servicios: en la educación (catequesis, grupos juveniles, etc.); con acciones concretas de solidaridad y compromiso; en la celebración.
Tomemos este ejemplo de la parroquia de Chorrillos (Lima, Perú). El P. Juan Goicochea, misionero comboniano, explica cómo la parroquia organizó sus ministerios a partir de un desafío muy concreto: el cuidado de la Casa Común en un barrio extremadamente periférico.
*Video Paróq. Cristo el Misionero del Padre => https://www.youtube.com/watch?v=oOkpkdZg16g

- c) Sección Propuestas concretas
¿Qué podemos hacer?
El Sínodo del Amazonas propone la creación de nuevos ministerios en nuestras parroquias, comunidades, proyectos. Por ejemplo, el ministerio para el Cuidado de la Casa Común y la promoción de la Ecología Integral, incluida la función de promover la formación, el debate y la aplicación de la encíclica Laudato Si' (especialmente los capítulos sobre educación e incidencia, V y VI).
También propone la creación de un ministerio de acogida para los desplazados de sus territorios a las ciudades.
Estos son ejemplos, pero depende de ti y de tu equipo (Consejo Pastoral Parroquial, Equipo de Gestión, Animadores de un proyecto) tener la creatividad y el compromiso para una Iglesia cada vez más profética, samaritana y participativa!
Dario y J. Paul, Misioneros Combonianos en SP