MISIÓN:
Los Misioneros Combonianos cuentan con más de 35 años de presencia en Colombia, colaborando en la animación misionera de la Iglesia local y en el trabajo pastoral, especialmente entre poblaciones afrodescendientes. También trabajan en la promoción de vocaciones y formación de jóvenes para la vida misionera. LEER
El padre Luigi Fernando Codianni, de 60 años, antiguo consejero general en Roma, ha sido elegido hoy superior general de los Misioneros Combonianos del Corazón de Jesús (MCCJ). El padre Luigi, de nacionalidad italiana, tiene una considerable experiencia religiosa y misionera en los ámbitos de la administración y del servicio al gobierno, particularmente en las circunscripciones combonianas de Brasil e Italia.
El 6 de noviembre de 2024, el P. Tesfaye Tadesse Gebresilasie dimitió como Superior General del Instituto Comboniano, tras su nombramiento como Obispo Auxiliar de la Archieparquía de Addis Abeba (Etiopía). En el ejercicio de su oficio vicario, el P. David Costa Domingues, en nombre del consejo general, convocó la votación para la elección extracapitular del nuevo superior general.
El misionero comboniano mexicano P. Guillermo Aguiñaga Pantoja ha sido destinado a la Delegación de Colombia.
El P. Guillermo ha desempeñado su actividad misionera en Sudán del Sur, Polonia y México, entre los pueblos indígenas.
En breve, se incorporará a la comunidad comboniana de Charco Azul, en Cali, para trabajar en la parroquia de María Madre del Buen Pastor.
¡¡BIENVENIDO A LA DELEGACIÓN DE COLOMBIA!!
TUMACO (COLOMBIA): 29º aniversario de la consagración episcopal de Mons. Eugenio Arellano, obispo emérito de Esmeraldas (Ecuador) y ahora misionero en Tumaco.
¡Muchas felicidades y bendiciones!
En el año 2004, los Misioneros Combonianos asumieron un compromiso pastoral en Tumaco (Nariño), dedicándose sobre todo al acompañamiento de la población mayoritariamente afrodescendiente, que vive en situaciones muy marcadas
de pobreza y de violencia.
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El milagro de los 800 almuerzos diarios para
“habitantes de la calle” en Medellín. La historia de un comedor en el que se
ofrece una comida diaria caliente y digna, todo llevado a cabo con las propias
manos de decenas de voluntarios y los dineros de algunos bienhechores.P. Antonio Villarino, MCCJ